Hoy busco el
centro de las rocas
Hoy mi espalda está dormida soñando con inquietantes uñas
Y la música adormece los muros con su color lejano y
extraviado.
Mi lengua delirando un conjuro venenoso y azul
Jugando a desvanecer dentro de las voces.
Pronuncio el nombre de mi padre asesinado
Y de todos los padres que asesine pensando en mi padre.
Me he tatuado aves en cada dedo
Y sople los manteles repletos con restos de tu presencia.
La saliva que cae de mi antigua boca está calcinada con
tu nombre

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