De reflejos e ilusionismo
(Materia extraída de las caóticas visiones)
Nuestros
nervios son látigos entre las manos del tiempo
y la duda viene con una sola ola incolora…
Tristan Tzara
Y aun sigo con la
retina amarrada al viento…
…Los
instintos juegan a mutilarse /
los
ojos los siguen fervientemente /
he
encerrado en las inflamadas batallas furiosas contra los nombres de mi derrumbe
todos los siglos sombríos de los secretos;
Mis hermanos heridos
por la neuro-tenebrosidad de las fotografías desvestidas sobre el piso de los
clandestinos hogares/
Lagos en los que mi
carne es solo una ola naufragando en su propio territorio
…donde mi lengua de
reptil no encuentra el sediento calor.
Y
aun se conectan las visiones con el futuro,
Mis
pulsaciones guturales se hunden en la faz de unas manos armadas de humo y
líquidos desarmantes /
SOY
la velocidad con la que intentas huir /
…el destello /
…el sonido /
…la memoria /
Todo
reflejado en un juego de desnudez movediza
Hubiésemos dormido en
este instante /
pero sin más nos hemos dedicado a morder las
palabras /
y extasiarnos con la tempestad del calor / mas
mi boca aun espera el silencio / aun espera descansar bajo el manto de tu
lengua.
La demencia palpita; tal es mi anhelo /
que cuando el sol se interpone intentando
abofetearme;
lo
infecto con mis pulsaciones acuosas /
mientras
la sangre baña su luminosidad.
Mírame ave azul /
Manojo de pesadez/
Lamiendo las tumbas /
Todo a lo que nos
aproximamos está inundado por la voz sudante /
Que levita en el
desfigurado rostro que se ve tras la ventana /
Hambre /
Tos /
Muchedumbres palpando
la legitimidad / en los muros maltratados…
La
confección de un siglo
donde la ofensiva nace de nuestra lengua
en los intentos por incinerar los poderes que
nos distinguen
como
inferiores detractores.
Balbuceos
mordidos;
mis
diminutos olores viajan /
en
busca del significado de las deliciosas palabras arrebatadas a los dioses:
“Las
diseccionare y beberé el sonido para conquistar la esencia del gran magnetismo
nebuloso”.
(Soy reflejo
y carne
desnudos en
la perpetuidad del espejismo.
Nauseas, tenebrosidad, aullidos,
pureza. Tocare
y nadare en cada
mar fugaz-tembloroso que funden
los visionarios
Ángeles Depredadores)
Todo lo nombrado
se fosilizara
en la lengua inconclusa; imaginemos un desierto
Tan claro y
alucinante como la piel de la soledad
en el que los oasis son de saliva;
inquieta,
subterránea,
y ocultan los
verdaderos sabores de los sueños,
aquellos sabores
donde se disuelven los ojos y los oídos se funden como piedras llenas de
armonías psicocelestiales
la sed dominaría hasta el más puro de los
sentidos.
Pero hoy me vestiré
con los soplidos de los arboles;
aquellos que ocultan los secretos de noches
infectadas de eclipses y bocanadas danzantes
mientras de la cascada caen tus risas… y mi
pecho flota como huracán vagabundo mientras destilo cada latido… he vuelto a
dormir entre sabanas infectadas de humo y piedras congeladas… mírame; soy dos
colores; uno llamado muerte y el otro infinito…
El
ritual ha comenzado;
pulso,
claridad,
aullidos,
huertos divinos,
juegos fantasmagóricos,
silencio,
sorpresa,
presas del diluvio,
amanecer…
¿están
preparadas las velas de inextinguible llama?
Guiare
mis manos entre el bosque y sembrare nauseas para que las cosechen los hijos de
la confusión…
Llamas
amarradas en las manos,
(Histeria)
la cárcel de las ficciones esta fosilizada tras mi sombra;
justo en frente de los anhelos
(allí donde tus ojos
están vueltos hacia el otro lado del papel).
Hoy dormiré sobre los vestigios de mis años;
ásperos y de color infectante,
disecare
los divinos secretos
en la lengua de los animales que emergen del
liquido gris
y del sudor de mis manos creare un licor de
tinta virgen.
Digo
enfrentándome a la sublevación de mis temores
que
las líneas que he marcado hoy se volverán serpientes llenas de deseos para
hacer florecer los instintos.
Volverán
a dormir en mis manos los oasis resplandecientes de oscuros delirios
destilados…
Un
color me muestra sus ojos: son
tan pálidos y a la vez esconden las tonalidades de los letargos…
Infusión,
infusión, infusión, INFUSION, noisufni,
infusión… infección
Grietas
movedizas me asechan
Como
si entre mis amargos dientes;
se
escondieran los ecos de la rebelión
Las
figuras resplandecen parpadeando
No
son astros; son mis ojos que no se pueden mantener abiertos.
Extravagancia
burbujeando deliberadamente dentro de las pupilas,
mientras
yo me rio del otro,
el de gesto hipnotizado
y
el maquillaje eterno brotándole del rostro;
pero
también siento su risa;
tan
seca y brillante,
y me acorrala en estas paredes inmortales,
he llegado a pensar que es él quien se ríe de
mi.
(El
último de los mutilados me susurro cerca de los labios:
“Que tu grito se
funda en la tempestad,
busca las agujas tras
el manto opaco que te rodea,
están allí y esperan
clavarse en tus arterias ansiosas de evaporación”…
y
sigo preguntándome
si
luego de armar su descuartizada anatomía; el “ultimo” ha podido ver todos los
agujeros en esta nube que he llamado cuerpo).
¡Humo
paralizante, emerge de mi lengua y enseña al otro a fabricar el furor de la
satisfacción!
El
temblor ha rondado por mis ojos y he visto que en su ocaso llevaba pulsaciones
llenas de horror,
Jugué
por un momento con mi rozamiento;
Nos
fusionamos con las siluetas que emergían tras el día;
Y
fuimos apresurándonos para encontrar los símbolos y dar vida a las llamadas
sombras crepusculares del silencio.
Inquietantes señuelos
se han clavado dentro del cristal que los hombres han llamado patria;
Hoy divagare
quebrando los sonidos que produce la tempestad,
Todo está sucumbiendo
como un diminuto y fugaz amanecer en el que las almas aun no despiertan.
Crueles
bosquejos de una sonrisa buscan la fluidez y la disolución en la piel,
Los
labios hundiéndose con cada palabra;
Nos
hemos difuminado en la bestialidad del último gran resplandor fantasmal.
Duermo
entre vuelos de mariposas y hadas vagabundas,
mis
respiros son largos
y el deseo fluye en la sangre,
los
azules huracanes azotan mi inerte viaje;
estoy
despedazado en el piso,
y
las miradas se clavan en mi pasado como el frio en un glaciar de luz.
Tres fantasmas de
sanguinaria apariencia me llevaron al puente donde se conjura la mezcla de los
caminos
Y observe cada ruta
ya trazada;
Pero al lanzarme di
un grito el cual desintegro el orden.
La
parte superior de mi presencia esta clavada a la multitud,
Pulsaciones
retorciéndose en las manos;
Los
huertos disecados por las grietas.
Los
reptiles una y otra vez han besado mi cuello,
Adormeciendo
las arterias nauseabundas rodeadas de ficciones.
Nubes
y estelas acogen mis sueños;
La
confusa apariencia tiritando guturalmente.
Busco en las calles la tumba de mi padre,
La tumba sellada a sus verdaderos hijos,
Los hijos del odio,
los hijos del hambre,
los hijos del deseo,
de la carne,
de la sangre,
de los libros sudados bajo el brazo de un
joven curioso,
de la
multitud,
de la desfachatez,
de la virginidad,
de las malas maneras,
del silencio inoportuno,
de los bares,
del calor de una mujer desnuda refugiándose
de la inundación,
los hijos de la fiereza,
de la homosexualidad,
de los pensamientos nerviosos,
de la antimateria,
de la insolación,
del pensamiento futuro,
de las miradas desiguales,
los incendios,
las balas,
las pancartas y las huelgas,
la prostitución,
la pérdida del sentido,
los hijos de la anti-vergüenza,
los hijos del frenesí
los hijos de las extasiadas visiones,
los hijos de la poesía…
TUS HIJOS.
Y quiebro mis paredes para encontrarme con la
cabeza andando en el filo de la guillotina terrenal.
Ahora comprendo lo que gemían los mares y las
montañas, ahora entiendo hacia dónde va el exilio de mi reflejo.
El asco que me producen los olores de esta
calle; la calle donde la ceguera esta apoderada de la muchedumbre la calle de
los presos y la ridiculez venerada
Dime en cuantas direcciones has caminado sin
encontrar una sola señal de calma…
Dime;
y sin embargo
soy yo
el
único que acaba
formulando preguntas
que nadie atiende…
Palpando en los viejos mundos del futuro;
amanezco anestesiado con las llamas fúnebres,
mi ebriedad fulminando las sombras;
todo derrumbándose en colores volcánicos,
derrumbándose y rearmando el exterior,
porque es allí donde mi sangre es flagelada
en los intentos por vitalizar lo imperceptible.
Interrogo a la ausencia,
Me delato ante la ausencia,
Y es así como la ficción;
Transforma mi vejes en un aullido
De perturbada resonancia material.
Miro,
Impaciente,
Como los lamentos
Se agrandan sobre la blancura
De mis ahogadas manos innombrables.
Desciende
… suspiro,
Gritos asfixiados.
Frecuencia ((eco))
fósiles.
Es así como mi boca de ángel fugitivo-obscuro
anuncia que no renunciare a mi destierro.