lunes, 28 de septiembre de 2015

Colision. 4:30 a.m.

Colision. 4:30 a.m.

Cierro la boca al eco para no escuchar lo pasado,
 El espejo infectado me mira,
 El espejo donde mi juventud se quiebra de inocencia y podredumbre;
Cuanto eco puede sostener mi mano?...
El frenesí de la ficción se desborda en simbolismos inquietantes,
Solo nos revolcamos con el destino
Diseccionando nuestros pómulos vírgenes
De premura 
Para caer bajo el manto de la piedad y la razón
Que vomitaron los padres de mi palabra…
Escapo ahora de la frecuencia en mi silencio,
Y observo lo irracional en la forma de saltar a lo confuso;

Un paso…


                                                 a la lejanía secreta del ritual. 

sábado, 25 de abril de 2015

Eco Tejido

Eco Tejido

All blurring into one
This place is on a mission

Vuelvo a ser el padre de mis mártires;
 lleno de ira en combustión,
buscando los sabores que ocultaron
en lo prohibido de la tierra,
vuelvo a ser el sonido;
el estallido,
el volcán de lava celeste hirviendo en los labios,
y mis palabras se proyectan como una revelación ante la pureza;
lo inhabitado de la carne.

Lo crudo en mis ojos;
cascadas cementerios
donde mi mano se sumerge en el desierto de lo eterno,
los fantasmas palpitan como nubes
y la sonrisa
se vuelve fosforescente

iluminando fragmentos de mi espíritu callado.

viernes, 11 de julio de 2014

De reflejos e ilusionismo

De reflejos e ilusionismo
(Materia extraída de las caóticas visiones)

Nuestros nervios son látigos entre las manos del tiempo
y la duda viene con una sola ola incolora…
Tristan Tzara

Y aun sigo con la retina amarrada al viento…

…Los instintos juegan a mutilarse /
los ojos los siguen fervientemente /
he encerrado en las inflamadas batallas furiosas contra los nombres de mi derrumbe todos los siglos sombríos de los secretos;

Mis hermanos heridos por la neuro-tenebrosidad de las fotografías desvestidas sobre el piso de los clandestinos hogares/
Lagos en los que mi carne es solo una ola naufragando en su propio territorio

…donde mi lengua de reptil no encuentra el sediento calor.
Y aun se conectan las visiones con el futuro,

Mis pulsaciones guturales se hunden en la faz de unas manos armadas de humo y líquidos desarmantes  /
SOY la velocidad con la que intentas huir /
                                                           …el destello /
                                                                       …el sonido /
                                                                                       …la memoria /
Todo reflejado en un juego de desnudez movediza

Hubiésemos dormido en este instante /
 pero sin más nos hemos dedicado a morder las palabras /
 y extasiarnos con la tempestad del calor / mas mi boca aun espera el silencio / aun espera descansar bajo el manto de tu lengua.

   La demencia palpita; tal es mi anhelo /
 que cuando el sol se interpone intentando abofetearme;
lo infecto con mis pulsaciones acuosas /
mientras la sangre baña su luminosidad.

Mírame ave azul /
Manojo de pesadez/
 Lamiendo las tumbas /
Todo a lo que nos aproximamos está inundado por la voz sudante /
Que levita en el desfigurado rostro que se ve tras la ventana /
Hambre /
Tos /
Muchedumbres palpando la legitimidad / en los muros maltratados…

La confección de un siglo
 donde la ofensiva nace de nuestra lengua
 en los intentos por incinerar los poderes que nos distinguen
como inferiores detractores.

Balbuceos mordidos;
mis diminutos olores viajan /
en busca del significado de las deliciosas palabras arrebatadas a los dioses:

“Las diseccionare y beberé el sonido para conquistar la esencia del gran magnetismo nebuloso”.

(Soy      reflejo      y      carne      desnudos      en      la      perpetuidad      del espejismo.
Nauseas,      tenebrosidad,      aullidos,      pureza.      Tocare      y      nadare      en cada      mar      fugaz-tembloroso      que      funden      los      visionarios      Ángeles      Depredadores)

Todo   lo   nombrado   se    fosilizara   en   la   lengua    inconclusa; imaginemos un desierto
Tan claro y alucinante como la piel de la soledad
 en el que los oasis son de saliva;
inquieta,
subterránea,
y ocultan los verdaderos sabores de los sueños,
aquellos sabores donde se disuelven los ojos y los oídos se funden como piedras llenas de armonías psicocelestiales 
 la sed dominaría hasta el más puro de los sentidos.

Pero hoy me vestiré con los soplidos de los arboles;
 aquellos que ocultan los secretos de noches infectadas de eclipses y bocanadas danzantes
 mientras de la cascada caen tus risas… y mi pecho flota como huracán vagabundo mientras destilo cada latido… he vuelto a dormir entre sabanas infectadas de humo y piedras congeladas… mírame; soy dos colores; uno llamado muerte y el otro infinito…

El ritual ha comenzado;
pulso,
 claridad,
 aullidos,
 huertos divinos,
 juegos fantasmagóricos,
silencio,
sorpresa,
 presas del diluvio,
 amanecer…
¿están preparadas las velas de inextinguible llama?

Guiare mis manos entre el bosque y sembrare nauseas para que las cosechen los hijos de la confusión…
                                                                         
Llamas amarradas en las manos,                                                               (Histeria)
 la cárcel de las ficciones esta fosilizada tras mi sombra;
 justo en frente de los anhelos
(allí donde tus ojos están vueltos hacia el otro lado del papel).
 Hoy dormiré sobre los vestigios de mis años;
 ásperos y de color infectante,
disecare los divinos secretos
 en la lengua de los animales que emergen del liquido gris
 y del sudor de mis manos creare un licor de tinta virgen.

Digo enfrentándome a la sublevación de mis temores
que las líneas que he marcado hoy se volverán serpientes llenas de deseos para hacer florecer los instintos.

Volverán a dormir en mis manos los oasis resplandecientes de oscuros delirios destilados…

Un color me muestra sus ojos:                                                          son tan pálidos y a la vez esconden las tonalidades de los letargos…
Infusión, infusión, infusión, INFUSION, noisufni, infusióninfección

Grietas movedizas me asechan
Como si entre mis amargos dientes;
se escondieran los ecos de la rebelión

Las figuras resplandecen parpadeando
No son astros; son mis ojos que no se pueden mantener abiertos.
                                                                                                 
Extravagancia burbujeando deliberadamente dentro de las pupilas,
mientras yo me rio del otro,
 el de gesto hipnotizado
y el maquillaje eterno brotándole del rostro;
pero también siento su risa;
tan seca y brillante,
 y me acorrala en estas paredes inmortales,
 he llegado a pensar que es él quien se ríe de mi.

(El último de los mutilados me susurro cerca de los labios:
“Que tu grito se funda en la tempestad,
busca las agujas tras el manto opaco que te rodea,
están allí y esperan clavarse en tus arterias ansiosas de evaporación”
y sigo preguntándome
si luego de armar su descuartizada anatomía; el “ultimo” ha podido ver todos los agujeros en esta nube que he llamado cuerpo).

¡Humo paralizante, emerge de mi lengua y enseña al otro a fabricar el furor de la satisfacción!

El temblor ha rondado por mis ojos y he visto que en su ocaso llevaba pulsaciones llenas de horror,
Jugué por un momento con mi rozamiento;
Nos fusionamos con las siluetas que emergían tras el día;
Y fuimos apresurándonos para encontrar los símbolos y dar vida a las llamadas sombras crepusculares del silencio.

Inquietantes señuelos se han clavado dentro del cristal que los hombres han llamado patria;
Hoy divagare quebrando los sonidos que produce la tempestad,
Todo está sucumbiendo como un diminuto y fugaz amanecer en el que las almas aun no despiertan.

Crueles bosquejos de una sonrisa buscan la fluidez y la disolución en la piel,
Los labios hundiéndose con cada palabra;
Nos hemos difuminado en la bestialidad del último gran resplandor fantasmal.

Duermo entre vuelos de mariposas y hadas vagabundas,
mis respiros son largos
 y el deseo fluye en la sangre,
los azules huracanes azotan mi inerte viaje;
estoy despedazado en el piso,
y las miradas se clavan en mi pasado como el frio en un glaciar de luz.

Tres fantasmas de sanguinaria apariencia me llevaron al puente donde se conjura la mezcla de los caminos
Y observe cada ruta ya trazada;
Pero al lanzarme di un grito el cual desintegro el orden.

La parte superior de mi presencia esta clavada a la multitud,
Pulsaciones retorciéndose en las manos;
Los huertos disecados por las grietas.
Los reptiles una y otra vez han besado mi cuello,
Adormeciendo las arterias nauseabundas rodeadas de ficciones.

Nubes y estelas acogen mis sueños;
La confusa apariencia tiritando guturalmente.

Busco en las calles la tumba de mi padre,
La tumba sellada a sus verdaderos hijos,
Los hijos del odio,
los hijos del hambre,
los hijos del deseo,
de la carne,
de la sangre,
de los libros sudados bajo el brazo de un joven curioso,
 de la multitud,
de la desfachatez,
de la virginidad,
de las malas maneras,
del silencio inoportuno,
de los bares,
del calor de una mujer desnuda refugiándose de la inundación,
los hijos de la fiereza,
de la homosexualidad,
de los pensamientos nerviosos,
de la antimateria,
de la insolación,
del pensamiento futuro,
de las miradas desiguales,
los incendios,
las balas,
las pancartas y las huelgas,
la prostitución,
la pérdida del sentido,
los hijos de la anti-vergüenza,
los hijos del frenesí
los hijos de las extasiadas visiones,
los hijos de la poesía…
              TUS HIJOS.

Y quiebro mis paredes para encontrarme con la cabeza andando en el filo de la guillotina terrenal.

Ahora comprendo lo que gemían los mares y las montañas, ahora entiendo hacia dónde va el exilio de mi reflejo.

El asco que me producen los olores de esta calle; la calle donde la ceguera esta apoderada de la muchedumbre la calle de los presos y la ridiculez venerada

Dime en cuantas direcciones has caminado sin encontrar una sola señal de calma…
Dime;
y sin embargo
soy yo
 el único que acaba
formulando preguntas
que nadie atiende…


Palpando en los viejos mundos del futuro;
amanezco anestesiado con las llamas fúnebres,

mi ebriedad fulminando las sombras;
todo derrumbándose en colores volcánicos,

derrumbándose y rearmando el exterior,
porque es allí donde mi sangre es flagelada

en los intentos por vitalizar lo imperceptible.


Interrogo a la ausencia,

Me delato ante la ausencia,

Y es así como la ficción;

Transforma mi vejes en un aullido
De perturbada resonancia material.


Miro,
Impaciente,
Como los lamentos
Se agrandan sobre la blancura
De mis ahogadas manos innombrables.

Desciende                                              …                                              suspiro,
Gritos asfixiados.

Frecuencia ((eco)) fósiles.

 Es así como mi boca de ángel fugitivo-obscuro anuncia que no renunciare a mi destierro.