Murmullos del
trance
La llamada del Desierto
La llamada de la fiebre, acogiendo
los sueños húmedos de un Rey azteca.
James Douglas Morrison
Se quiebran los
reflejos de la noche,
Como siluetas del
tiempo.
La luz y el aire penetran, entrando en los aromas.
Cantan
simultáneamente los pasos y la humareda en el cosmos.
Se traban las
mandíbulas temblorosas;
Sacando gemidos de
los Ancianos engranajes.
…y los ojos ciegos
se cierran para poder ver.
No hay caminos interminables/solo infinitos
comienzos.
La lluvia arde en
las intermitentes sombras,
Como si el divino
silencio aullara de erupción.
Como si las
retinas de holocausto de placer,
No fuesen más que
las manos que endurecen el sudor.

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